Etapa de Los Arcos a Logroño: cómo prepararte para continuar el Camino
La etapa de Los Arcos a Logroño ronda los 28 km. Prepararla bien ayuda a caminar con comodidad y disfrutar del Camino.
Los Arcos es uno de los puntos destacados del Camino Francés a su paso por Navarra. Para muchos peregrinos supone el final de una jornada que comienza en Estella y, al día siguiente, el punto de partida hacia Logroño.
La etapa entre Los Arcos y la capital riojana tiene aproximadamente 28 kilómetros, por lo que conviene comenzar el día con una buena planificación.
Descansar correctamente, preparar la mochila y conocer algunos puntos básicos del recorrido puede ayudarnos a disfrutar mucho más de la jornada.
Una etapa de aproximadamente 28 kilómetros
El recorrido entre Los Arcos y Logroño tiene alrededor de 28 kilómetros.
Es una distancia considerable, especialmente para quienes acumulan ya varias jornadas caminando, por lo que resulta recomendable salir con tiempo suficiente y adaptar siempre el ritmo a nuestra condición física.
No se trata de caminar rápido, sino de mantener un ritmo cómodo que podamos sostener durante varias horas.
Salir temprano desde Los Arcos
Comenzar la jornada a primera hora tiene varias ventajas.
Durante los meses más cálidos permite aprovechar las temperaturas más agradables de la mañana y evitar caminar durante las horas centrales del día.
También proporciona mayor margen para realizar descansos, detenerse en los pueblos del recorrido o afrontar cualquier pequeño imprevisto sin prisas.
Después de una buena noche de descanso, un desayuno sencillo puede ayudarnos a comenzar la etapa con energía.
Primer objetivo: Sansol
Tras abandonar Los Arcos, el Camino continúa por pistas y terrenos abiertos hasta aproximarse a Sansol.
Durante buena parte del recorrido atravesaremos un paisaje agrícola característico de esta zona de Navarra.
Conviene disfrutar del camino sin obsesionarnos con los kilómetros restantes. Dividir mentalmente la etapa en pequeños tramos puede hacer que una jornada larga resulte mucho más llevadera.
Torres del Río
Muy cerca de Sansol encontramos Torres del Río, otro de los puntos destacados del Camino Francés.
Aquí se encuentra la iglesia del Santo Sepulcro, un singular templo románico de planta octogonal que se ha convertido en uno de los lugares más reconocibles de esta parte del Camino.
Puede ser un buen punto para realizar una pequeña parada antes de continuar.
Camino hacia Viana
Desde Torres del Río continúa uno de los tramos que requieren algo más de atención debido a sus diferentes subidas, bajadas y cambios de terreno.
No es necesario acelerar.
Mantener un paso constante y realizar pequeñas pausas cuando sean necesarias permite gestionar mejor el esfuerzo.
Especialmente en jornadas largas, beber agua antes de sentir mucha sed y comer pequeñas cantidades durante el recorrido puede ayudar a mantener la energía.
Viana, última localidad navarra
Antes de llegar a Logroño encontraremos Viana, una localidad con una importante vinculación histórica con el Camino de Santiago.
Además de ser un buen lugar para realizar una pausa, supone un punto simbólico del recorrido: desde aquí comenzamos a acercarnos al final del tramo navarro para entrar posteriormente en La Rioja.
Si disponemos de tiempo, merece la pena recorrer parte de su casco urbano antes de continuar.
La llegada a Logroño
Después de dejar atrás Viana comienza el último tramo de la jornada.
Cuando llevamos más de veinte kilómetros caminados es normal comenzar a notar el cansancio, por lo que conviene mantener nuestro ritmo y no intentar acelerar simplemente porque el destino esté cerca.
La entrada en Logroño supone además el paso de Navarra a La Rioja dentro del Camino Francés.
Completar esta jornada proporciona una sensación especial después de haber atravesado varios pueblos y paisajes diferentes durante el día.
¿Qué llevar para esta etapa?
La mochila debería contener únicamente lo necesario.
Para una jornada como Los Arcos–Logroño resulta recomendable disponer de:
- Agua suficiente.
- Algún alimento ligero.
- Protección solar.
- Gorra o sombrero en días calurosos.
- Chubasquero cuando exista previsión de lluvia.
- Documentación y credencial del peregrino.
- Pequeño botiquín.
- Teléfono móvil con batería suficiente.
Cuanto menor sea el peso innecesario que transportemos, más cómoda resultará la caminata.
Revisar los pies antes de salir
Los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren durante el Camino.
Antes de comenzar la jornada conviene comprobar si han aparecido rozaduras, ampollas o pequeñas molestias durante la etapa anterior.
Ignorar una molestia al comenzar el día puede hacer que se convierta en un problema mucho mayor después de varios kilómetros.
Utilizar calcetines adecuados, mantener los pies secos y revisar el calzado forma parte también de la preparación diaria.
Dormir bien también forma parte del Camino
Una etapa no comienza cuando empezamos a caminar.
Comienza realmente la tarde anterior.
Descansar correctamente, ducharse, preparar la mochila, lavar la ropa necesaria y disfrutar de una cena tranquila ayuda al cuerpo a recuperarse del esfuerzo acumulado.
Precisamente por eso el alojamiento tiene una importancia especial durante una ruta de varios días.
Compartir la cena antes de continuar
Una de las experiencias características del Camino es compartir tiempo con otros peregrinos.
Durante una cena pueden coincidir personas de diferentes países, edades y experiencias que probablemente comenzaron el Camino en lugares muy distintos.
Comentar la etapa realizada, intercambiar consejos sobre el recorrido o simplemente conversar se convierte muchas veces en uno de los mejores recuerdos del viaje.
En Casa de la Abuela mantenemos precisamente esa filosofía mediante nuestras cenas comunitarias, buscando que el peregrino pueda descansar y compartir la mesa antes de continuar su Camino al día siguiente.
Descansa en Los Arcos antes de continuar hacia Logroño
Casa de la Abuela se encuentra en el centro de Los Arcos y nació con el objetivo de ofrecer un lugar de descanso al peregrino del Camino de Santiago.
Disponemos de habitaciones compartidas y dobles, además de servicios como desayuno, cena comunitaria y lavandería.
Después de completar la etapa hasta Los Arcos, nuestro objetivo es que puedas descansar, recuperar fuerzas y comenzar al día siguiente tu camino hacia Logroño en las mejores condiciones.
Porque el Camino también está formado por esos momentos de descanso, conversación y hospitalidad que encontramos entre una etapa y la siguiente.
